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Desarrollo Económico

BORRADOR DEL PLAN ESTRATÉGICO 2030 DE NUEVO LEÓN – REVISIÓN 2019-2020

Published onSep 22, 2020
Desarrollo Económico
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BORRADOR DEL PLAN ESTRATÉGICO 2030 DE NUEVO LEÓN – REVISIÓN 2019-2020


Desarrollo Económico

En línea con las aspiraciones definidas por la ONU en la Agenda 2030, en el ámbito económico se le denomina crecimiento inclusivo al crecimiento económico distribuido equitativamente entre toda la sociedad y que crea oportunidades para todos (OCDE, 2020). En otros capítulos del Plan Estratégico se retoman aspectos fundamentales de esta noción, como lo es el combate a la desigualdad en el apartado de Desarrollo Social, y en este capítulo se aborda lo referente a la generación de un entorno de negocios que impulse el desarrollo de la comunidad y que se caracterice por la generación de empleos de calidad y bien remunerados.

Para esto, el capítulo aborda la materia de desarrollo económico a partir de una visión de desarrollo regional en tres ejes: capital humano y empleo, las mipymes (micro, pequeñas y medianas empresas) e innovación.

El desarrollo regional es una perspectiva que aboga por implementar políticas y proyectos plurales que aborden las disparidades particulares entre regiones, a través del fortalecimiento de actividades económicas como el empleo y la generación de riqueza local, considerando estrategias multidimensionales, focalizadas en las condiciones contextuales particulares de cada entorno (OCDE, s.f.). Este enfoque surge a partir del reconocimiento de que la distribución de las actividades económicas, y sus respectivos beneficios, se ha presentado de manera desigual, afectando la estabilidad del bienestar social, político, ambiental y cultural de algunas regiones, más que en otras.

En el caso de Nuevo León, la mayoría de las oportunidades de crecimiento económico y bienestar social se concentran en el área metropolitana de Monterrey (AMM), mientras que las regiones sur, norte, oriente y citrícola presentan un marcado rezago desde lo educativo, lo ambiental hasta los resultados de su desempeño económico. La consecuencia directa de estas diferencias es un contraste claro entre índices de pobreza y rezago social de quienes habitan en el AMM contra las demás regiones y, por lo tanto, un potencial diferenciado de acceso a oportunidades para mejorar su calidad de vida. A continuación se presenta una breve descripción sobre la situación económica en las distintas regiones del estado, para complementar la información presentada en el capítulo de Desarrollo Social.

En primer lugar, es importante facilitar un entorno en el que todas las personas tengan oportunidades equitativas para acceder a un empleo de calidad y bien remunerado. Para ello, no basta con asegurar bajas tasas de desempleo o informalidad laboral –aspectos en los que Nuevo León destaca a nivel nacional–, sino que es necesario aspirar a que las personas en Nuevo León accedan a empleos dignos, seguros, y con prestaciones, niveles de remuneración y horarios que les permitan gozar de una vida digna y balanceada, así como desarrollar su potencial.

Por otro lado, el impulso a las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) es un aspecto primordial para lograr un desarrollo económico inclusivo y un mayor bienestar. En Nuevo León, las mipymes representan más del 99 % de las empresas y concentran el 55 % del personal ocupado. Sin embargo, estas empresas enfrentan retos para mantenerse en el mercado y para crecer, además de tener menor capacidad para ofrecer remuneraciones y prestaciones competitivas a sus trabajadores. Por lo tanto, las dificultades que enfrentan las mipymes se traducen no solo en un menor crecimiento económico, sino también en una desigualdad de oportunidades de desarrollo para las personas en el estado. Además, las mipymes tienen un alto potencial para la innovación, uno de los principales motores para el crecimiento económico. Como expresa la OCDE, “nuevas y pequeñas empresas se han convertido en jugadores esenciales para la innovación, debido a su habilidad para reconocer y explotar oportunidades comerciales derivadas de cambios tecnológicos y de mercado” (OCDE, 2010).

Este aspecto, la innovación y el emprendimiento es el tercer eje de este capítulo, pues es también clave para un desarrollo económico sostenible y equitativo. Por un lado, la innovación es un motor para el crecimiento y la productividad, pues permite diseñar y crear nuevos y mejores procesos y productos. Más allá de eso, la innovación ayuda a encontrar nuevas soluciones a problemas públicos en áreas como salud, educación, medio ambiente, eficacia gubernamental, entre otros, de manera que contribuye a aumentar los niveles de bienestar en el estado.


Para mayor claridad sobre el enfoque y contexto del capítulo, te recordamos que también puedes revisar la Introducción general, Marco conceptual, Principios, Marco demográfico de Nuevo León y la Alineación con la Agenda 2030.

Diagnóstico

Para entender los cuatro ejes concretos, se presenta a continuación un contexto general de la economía de Nuevo León. En términos de personas que trabajan o están buscando empleo, es decir, población económicamente activa (PEA), al primer trimestre de 2020 en Nuevo León fue de 61 % de la población de 15 años y más, 2,613,855 personas. No obstante, hay una diferencia significativa por género, pues mientras el 76.2 % de los hombres son económicamente activos, solamente el 46.1 % de las mujeres lo son [1](gráfica 1). En ambos casos, el 96.2 % de la PEA está ocupada, aunque en el apartado de Capital humano se profundizará sobre la calidad de los empleos en el estado (ENOE, INEGI, 2020).

Gráfica 1. Población económicamente activa en Nuevo León, según género

Fuente: ENOE 2020, INEGI

Al observar la distribución regional del personal ocupado en el estado, se observa también una alta concentración en el AMM, con un creciente peso de la región periférica. Esto significa que en los últimos años las oportunidades de empleo en esta región han aumentado, lo que se puede traducir en un mayor bienestar para sus habitantes. La cantidad de trabajadores registrados en el IMSS, es decir, la cantidad de empleos formales, ha aumentado en mayor medida en esta región, en comparación con las demás regiones fuera del AMM. No obstante, se observa también que en el resto de las regiones las oportunidades de empleo no han aumentado significativamente. Incluso, en la región oriente el número de empleos formales cayó a -7.7 % entre 2005 y 2020 (gráfica 2).

Gráfica 2. Variación porcentual de número de trabajadores en Nuevo León, entre 2005 y 2020, por región

Fuente: IMSS, 2020

En cuanto a la distribución de los empleos por sector económico, se observa que cada región tiene una composición distinta. Por ejemplo, en el AMM las industrias manufactureras concentran el 28.4 % del personal ocupado, seguido del comercio al por menor y servicios de apoyo a negocios (gráfica 4). En cambio, en la región periférica las industrias manufactureras concentran casi el 60 % del personal ocupado (gráfica 5)

Gráfica 4. Distribución porcentual del personal ocupado total en la región metropolitana, según año censal y sector de actividad económica

Fuente: Censos económicos, INEGI, 2019

Gráfica 5. Distribución porcentual del personal ocupado total en la Región Centro Periférica, según año censal y sector de actividad económica

Fuente: Censos económicos, INEGI, 2019

Por su parte, en la región norte las industrias manufactureras son también la principal fuente de empleo, pues concentran al 31.2 % del personal ocupado en esta región, mientras que en el resto de las regiones –citrícola, sur y oriente– la mayoría de los empleos son en empresas dedicadas al comercio. Esto refleja que cada región en el estado tiene estructuras y situaciones económicas distintas y, por lo tanto, el fomento al desarrollo económico y bienestar requieren de políticas públicas que atiendan sus necesidades particulares, y que potencien sus principales fortalezas.

Al identificar, ya no las personas, sino las unidades económicas (gráfica 6), es decir, de producción de bienes y servicios, se encuentran en Nuevo León 151,448 unidades a 2019 (Censos Económicos, INEGI, 2019). De estas, una mayoría se dedica al comercio por menor (37.8 %), mientras que casi un tercio (13.2 %) de esa proporción son hoteles, restaurantes o bares. Le siguen las industrias manufactureras (9.2 %), el comercio al por mayor (5.2 %) y otros. Estas cifras tienen que ser contrastadas con el personal ocupado para identificar el peso real de estas industrias. Así, mientras las industrias manufactureras representan solo el 9.2 % de las unidades económicas en Nuevo León, concentran al 30.4 % del personal ocupado, tendencia que se ha mantenido desde 2014. En términos de valor agregado generado al estado, las industrias manufactureras también ocupan el primer lugar (41.10 %), seguidas por el sector de servicios financieros y de seguros (11.14 %) y el comercio al por menor (10.5 %) (Censos Económicos, INEGI, 2019).

Gráfica 6. Principales actividades económicas en Nuevo León, por categorías para 2014 y 2019

Fuente: Censos económicos, INEGI, 2019

La gran mayoría de las unidades económicas en Nuevo León se concentran en el AMM, al igual que la generación de valor agregado. No obstante, en los últimos 10 años la región periférica ha adquirido un papel más importante en la economía estatal (gráfica 7 y 8). Por ejemplo, mientras que en 2009 solo el 3.6 % del valor agregado se generaba en estos municipios, el porcentaje en 2019 aumentó a 10.1 %, pero no se ha repartido a otras regiones del estado. Este incremento es atribuible al desarrollo de la industria manufacturera en la zona periférica.

Gráfica 7. Distribución porcentual de variables económicas para la región metropolitana, 2009, 2014 y 2019

Fuente: Censos económicos, INEGI, 2019

Gráfica 8. Distribución porcentual de variables económicas para la región metropolitana, 2009, 2014 y 2019

Fuente: Censos económicos, INEGI, 2019

Al revisar la aportación por sector al crecimiento económico del estado, el de industrias manufactureras representa el 23.6 % del producto interno bruto (PIB) de Nuevo León desde ya más de 15 años, teniendo una leve tendencia a la baja en este tiempo. Le siguen un grupo de sectores que ocupan un porcentaje similar (cercano al 9 %): comercio al por mayor; transporte, correos y almacenamiento; construcción y servicios inmobiliarios; así como comercio al por menor. Además, hay algunos sectores, como servicios financieros o información en medios masivos, que han aumentado considerablemente su participación en el PIB del estado en los últimos 15 años, lo que muestra una leve diversificación de la economía neoleonesa (gráfica 9).

Gráfica 9. Distribución porcentual del PIB de Nuevo León según sector de actividad económica 2006, 2012 y 2018

Fuente: Banco de Información Económica, INEGI, 2018

Al desglosar el sector de manufactura, se identifica que la fabricación de maquinaria y equipo es la industria que más ha crecido en los últimos 15 años, al aumentar su participación en el PIB del sector de 27 % a 41 %. Específicamente, comprende, entre otras cosas, la fabricación de equipo de computación, comunicación, equipo médico electrónico, así como automóviles, camiones y partes para vehículos automotores.

Capital humano

El capital humano y empleo es un eje que impulsa la formación y disponibilidad de talento para apoyar la innovación y el desarrollo en Nuevo León, así como la generación de oportunidades de trabajo de calidad, lo cual posibilita en gran medida que las personas puedan desarrollarse en plenitud. En Nuevo León, el desempleo bajó de 2015 a 2019 a llegar a 3.6 % y, aunque está ligeramente por encima de la media nacional (3.4 %), el indicador está en un nivel adecuado. Sin embargo, la mera identificación de si se tiene o no un empleo es insuficiente para entender si dicho empleo permite acceder a mejores condiciones de vida, es decir, si es de calidad.

Al hablar de aspirar a tener un Nuevo León con empleos de calidad, se parte de la precariedad laboral, un concepto que se define en al menos tres dimensiones: inestabilidad laboral, asociada a trabajos sin continuidad, con un riesgo constante de pérdida de empleo; inseguridad laboral, vinculada al acceso a la atención médica y a pensiones; e incertidumbre económica, que se refiere al poder adquisitivo de las y los trabajadores (Gaxiola, 2013).

En términos de la inestabilidad laboral (gráfica 10), en Nuevo León la tasa de condiciones críticas de ocupación muestra que 6.2 % de la población está en alguna de las siguientes condiciones: a) trabaja menos de 35 horas a la semana por razones de mercado; trabaja más de 35 horas semanales con ingresos mensuales inferiores al salario mínimo; o labora más de 48 horas semanales ganando menos de dos salarios mínimos. Si bien esta tasa está muy por debajo de la media nacional y de las demás entidades federativas, la tendencia en todos los casos ha sido de aumento. Esto supone una alerta al sector del empleo en Nuevo León, así como a nivel nacional, ya que esto pone en riesgo el ingreso y bienestar de las y los trabajadores.

Otro indicador de estabilidad es la tasa de subocupación (gráfica 10), al representar la prevalencia de los trabajadores ocupados que, aun teniendo un empleo, están en busca de otro para completar sus necesidades económicas o temporales. En Nuevo León 7.7 % de la PEA tiene un empleo que no cumple con sus expectativas, lo que se traduce en una posible vulnerabilidad del trabajador. Esta cifra está por debajo de la media nacional.

Gráfica 10. Tasa de desocupación, subocupación y condiciones críticas de ocupación, en Nuevo León y a nivel nacional 2015 - 2019

Los valores corresponden al cuarto trimestre de cada año.

Fuente: ENOE, INEGI, 2019

En Nuevo León, una de cada tres personas trabaja en situación de informalidad [2](gráfica 11), mientras que en el país se eleva a una de cada dos. La informalidad vulnera el acceso de una tercera parte de los trabajadores del estado a derechos laborales y a servicios de seguridad social, sobre todo al incorporar el componente de género, pues hay más mujeres en esta situación que hombres. En términos estructurales, condiciona la capacidad de crecimiento económico del estado al restringir la recaudación fiscal.

Gráfica 11. Tasa de informalidad laboral en Nuevo León, total y por género de 2015 a 2019

Fuente: ENOE, INEGI, 2019

En términos de inseguridad laboral, 16.5 % de los trabajadores remunerados en el estado no tienen acceso a prestaciones laborales, como aguinaldo, vacaciones con goce de sueldo o reparto de utilidades. Aunque Nuevo León tiene mucho mejor desempeño que la media nacional (36 %) y es uno de los estados con mayor cobertura, todavía existe población a la cual se le incumplen sus derechos laborales y, en consecuencia, se le limitan sus oportunidades económicas personales y familiares. Como se menciona en detalle en el apartado de Desarrollo Social de este Plan, aunque Nuevo León es el estado con mayor cobertura de seguridad social en el país, una de cada tres personas no tiene acceso a este servicio, con consecuencias graves, por ejemplo, para acceder a servicios de salud.

Además, solamente el 39 % de las personas adultas mayores [3] en el estado cuentan con pensión para sostenerse económicamente (Enadis, 2017), lo cual afecta particularmente a las mujeres: solo el 30.6 % cuenta con pensión, ya sea por retiro o viudez, mientras que en los hombres es el 48.1 %. En ambos casos, la falta de acceso a seguridad social restringe las posibilidades de gozar de una vejez digna.

Nuevo León es una de las entidades con mejor desempeño nacional en cuanto a población ocupada con niveles de remuneración alta (gráfica 12), pues el 17.2 % de la población gana de tres a cinco salarios mínimos; sin embargo, apenas el apenas el 9% gana cinco salarios mínimos o más. El mayor porcentaje (28.6 %) se encuentra en una posición media de dos a tres salarios mínimos. Además, un 9.5 % está en el ámbito de la remuneración más baja, de cero a un salario.

Gráfica 12. Población ocupada por nivel de ingresos, 2019

Fuente: ENOE, INEGI, 2019

Al observar la evolución de los niveles de ingresos, en los últimos 15 años, la población ocupada con ingresos más altos ha disminuido significativamente, pues aquellas personas que reciben cinco salarios mínimos o más pasaron de 19.3 % a 10.1%. En contraste, los grupos de ingresos medios bajos han crecido en ese mismo periodo, lo cual apunta a una precarización del empleo en el estado (gráfica 13).

Gráfica 13. Distribución porcentual de la población ocupada en Nuevo León, según nivel de ingresos 2007, 2013 y 2019

Fuente: ENOE, INEGI, 2019

Las condiciones de incertidumbre económica (gráfica 14) se agravan para las mujeres en contraste con los hombres, ya que cerca del 50 % de las mujeres reciben entre dos salarios mínimos o menos, mientras que esto sucede al 34 % de los hombres. Las repercusiones de esta tendencia se traducen en menores oportunidades y mayor desigualdad para las mujeres.

Gráfica 14. Distribución porcentual de la población ocupada en Nuevo León según nivel de ingresos y género, 2020 T1

Fuente: ENOE, INEGI, 2020 1 TRIM

Otra forma de analizar la incertidumbre económica es con el poder de adquirir productos mínimos de consumo (gráfica 15). En Nuevo León, un 3 % de la población no tiene suficiente dinero para cubrir sus necesidades de alimentación más básicas, es decir, sus ingresos están por debajo de la línea de bienestar mínimo. Además, una de cada cinco personas no pueden cubrir sus necesidades alimentarias y no alimentarias totalmente: sus ingresos no son suficientes para cubrir la canasta alimentaria y la no alimentaria mensualmente (Coneval, 2018).

Gráfica 15. Porcentaje de la población debajo de la línea de bienestar mínima y línea de bienestar, 2008 - 2018

Fuente: Medición de la pobreza, Coneval, 2018

Además de la generación de empleos de calidad, también es necesario invertir en el desarrollo de capacidades de las y los neoleoneses, para lo cual, la calidad del sistema educativo es determinante.

En los últimos 12 años, los empleados con educación media superior y superior pasaron de representar el 24.6 % al 33.9 % del total (gráfica 16), mientras que la población con primaria incompleta se redujo a casi la mitad. Esto apunta a que hay una tendencia a emplear personas con niveles de instrucción más alto, de forma que, hoy, uno de cada tres neoloneses que trabajan tienen enseñanza técnica o profesional.

Gráfica 16. Distribución porcentual de la población ocupada en Nuevo León según nivel de instrucción, 2005 - 2019

Fuente: ENOE, INEGI, 2020

Sin embargo, contar con educación media superior y superior no es garantía de conseguir un empleo en Nuevo León, pues 15.5 % de personas técnicas y profesionistas sin experiencia previa están desocupadas, una proporción mayor que a nivel nacional (gráfica 17). Esto representa un área de oportunidad para el estado, pues indica que hay una falta de alineación entre las ofertas laboral y educativa.

Gráfica 17. Tasa de desocupación de técnicos y profesionistas, nacional y Nuevo León 2005 a 2019

Fuente: ENOE, INEGI, 2020 (T4 de cada año)

Mipymes [4]

En México y en Nuevo León, las mipymes (micro, pequeñas y medianas empresas) son actores fundamentales para un desarrollo económico equitativo, debido a que concentran a la mayoría del personal ocupado y, a través de ellas, se pueden ofrecer más y mejores oportunidades de bienestar a las personas. Sin embargo, estas mismas unidades económicas son las que más dificultades tienen para sobrevivir por cuestiones de capacitación, financiamiento y participación en cadenas productivas.

En Nuevo León, el 88 % de las unidades económicas son microempresas, aquellas con una a 10 empleados; 8.2 % son pequeñas empresas, de 11 a 50 empleados; el 2.7 % son medianas, de 51 a 250; y tan solo un 0.7 % son grandes, más de 250 empleados (gráfica 18). Por lo tanto, las mipymes representan el 99.3 % de las unidades económicas y emplean al 54.9 % de la población ocupada del estado (INEGI, 2019) (gráfica 12).

Gráfica 18. Distribución porcentual de la unidades económicas según tamaño, 2019

Fuente: Censos económicos, INEGI, 2019

A pesar del peso que tienen las mipymes, tanto en términos de volumen de empleo como de cantidad, su valor agregado y productividad es significativamente menor que las empresas grandes (gráfica 19). Son estas grandes empresas las que concentran el 64.5 % de la producción total bruta [5]; el 55.9 % del valor agregado censal bruto [6]; así como el 69.8 % de la formación bruta de capital fijo [7]. Adicionalmente, aunque representan el 45.1 % de los empleos, concentran el 62.8 % de las remuneraciones.

Estas condiciones han mejorado desde 2014, pues las mipymes han incrementado y generación de valor agregado. Por ejemplo, en estos años el valor agregado censal bruto de las empresas grandes cayó de 71.3 % a 55.9 %, lo cual indica una mayor participación de las mipymes en el crecimiento del estado, a pesar de seguir enfrentando obstáculos para mantenerse en el mercado, crecer o brindar mayores beneficios a sus trabajadores.

Gráfica 19. Distribución porcentual de variables seleccionadas, según tamaño de empresas, 2019

Fuente: Censos económicos, INEGI, 2019

Al analizar qué tipo de actividades llevan las mipymes, se identifican diferencias entre micro, pequeñas y medianas. En el caso de las microempresas, la mayoría (40.8 %) se dedican al comercio al por menor, que también concentra el mayor número de empleos (36.94 %); la siguiente actividad de es el sector hotelero y restaurantero (13.6 %) y, en tercer lugar, las industrias manufactureras (7.9 %), sin presentar grandes variaciones desde 2014 (gráfica 20).

En el caso de las empresas pequeñas, aunque el comercio al por menor es el sector más relevante, ha sufrido una caída de 38.8 % a 21.6 % entre 2014 y 2019, mientras que sectores como hoteles, restaurantes y bares aumentaron al doble, de 6. 1 % a 12 %.

Para las empresas medianas, las industrias manufactureras, que ocupaban el principal sector en 2014, bajaron cuatro puntos porcentuales a 2019. Esto es parte de una tendencia de diversificación, ya que se han tenido incrementos significativos en rubros como el de restaurantes, bares y hoteles, o bien, el de servicios educativos y de apoyos a negocios, al tiempo que han disminuido su participación otros como comercio al por menor y por mayor.

En cuanto al valor agregado generado por las empresas, para las micros el comercio al por menor representa la mayoría (39.13 %), tras haberse incrementado significativamente desde 2014. Para las empresas pequeñas, los dos sectores que más valor agregado generan son comercio al por mayor (22.45 %) y al por menor (21.01 %), con ligeros incrementos desde 2014. Finalmente, para las empresas medianas, las industrias manufactureras representan una mayoría (38.01 %) con un incremento desde 2014.

Gráfica 20. Valor agregado de las principales actividades económicas en Nuevo León, 2014-2019

Fuente: Censos económicos, INEGI, 2019

Una de las principales diferencias entre las mipymes y las grandes empresas tiene que ver con la calidad del empleo que generan. Mientras que en las empresas grandes las prestaciones sociales y utilidades repartidas a los trabajadores representaron el 20.3 % de las remuneraciones, en las mipymes el porcentaje fue de 3.6 % para las medianas y menos de 1 % para las pequeñas y micro. Esta situación se agrava para las microempresas en las cuales el 43.7 % de su personal ocupado no recibe remuneración, es decir, un sueldo o salario fijo periódicamente, pues en algunos casos contemplan trabajos temporales (gráfica 21).

Gráfica 21. Personal no remunerado, prestaciones sociales y utilidades repartidas en Nuevo León, según tamaño de empresa, 2019

Fuente: Censos económicos, INEGI, 2019

Como en los demás indicadores revisados a la fecha, le acompaña un componente de género a esta tendencia pues en 2019, el 43.1 % del personal remunerado fueron mujeres, pero en las empresas grandes solo fue de 34.1 %.

La menor calidad del empleo de las mipymes se refleja directamente en la remuneración promedio por persona, pues en las empresas grandes es mayor, particularmente comparado con las microempresas, que son remuneraciones 2.5 veces menores (gráfica 22). Aunque las remuneraciones promedio son menores, el personal de las mipymes trabaja más horas en promedio que los trabajadores en empresas grandes, aportando menor valor agregado.

Gráfica 22. Remuneración media por persona ocupada remunerada en Nuevo León, según tamaño de empresa, 2019

Fuente: Censos Económicos 2019, INEGI

Uno de los grandes obstáculos para que las mipymes crezcan y se mantengan en el tiempo es su dificultad para invertir: las empresas grandes dedican más de sus ingresos a inversión que las mipymes. Inclusive, para las microempresas se registra un valor negativo, es decir, un decremento en el valor de sus activos, insumos o productos (gráfica 23).

Gráfica 23. Inversión total como proporción de ingresos totales de las empresas en Nuevo León, 2019

Fuente: Censos económicos, INEGI, 2019

Los activos fijos de una empresa facilitan su acceso al sistema financiero, y en este aspecto las mipymes también tienen limitantes, pues su valor por persona empleada es mucho menor que la de las grandes, llegando a ser tres veces menor en el caso de las microempresas [8]. Esto, al agregarse a factores como baja capacidad de llevar estados financieros estables, se traduce en dificultades para obtener un crédito, lo que a su vez limita su capacidad de crecer, mejorar e innovar en los bienes y servicios que ofrecen.

En contraste, cuando se observa la rentabilidad que tienen las empresas, es decir, en su capacidad de producir utilidades o ganancias con relación a lo que se le ha invertido, se identifica que las mipymes tienen una tasa mayor que las empresas grandes (gráfica 24). Ahí reside la oportunidad de estas empresas, pues con menor inversión generan mayores utilidades. El resto está en su supervivencia y fortalecimiento.

Gráfica 24. Tasa de rentabilidad promedio de las empresas en Nuevo León, 2019

Fuente: Censos económicos, INEGI, 2019

Otro aspecto fundamental para la creación y permanencia en el mercado de las mipymes es el acceso a financiamiento, al permitir la inversión en equipamiento e infraestructura, innovación de procesos y productos, e incluso mejoras en remuneraciones y oportunidades de desarrollo a sus trabajadores. Por ejemplo, en Nuevo León, 34.4 % de las microempresas, 34.2 % de las pequeñas y 35.7 % de las medianas que tuvieron acceso a financiamiento pudieron adquirir equipamiento o ampliar su negocio (gráfica 25).

Gráfica 25. Porcentaje de unidades económicas que sí obtuvieron financiamiento, según tamaño y uso del financiamiento, 2019

Fuente: Censos económicos, INEGI, 2019

Sin embargo, existe una clara desventaja para las mipymes a obtener financiamiento: en 2018, solamente el 10.42 % de las microempresas lo obtuvieron, así como el 28.6 % de las pequeñas. En contraste, alrededor del 40 % de las medianas y grandes sí obtuvieron financiamiento. Esto está vinculado también a una diferencia de magnitud en las tasas de financiamiento, siendo más altas para las empresas más pequeñas. Una porción de las microempresas (15.62 %) depende de redes informales, como familiares o amigos, para poder conseguir este financiamiento, principalmente por los altos intereses o porque no cumplieron con los requisitos requeridos. Mientras que las empresas medianas y grandes son financiadas principalmente por bancos, el 70 % de las microempresas no manejan una cuenta bancaria (por altos costos de comisiones o cuota), lo cual limita las oportunidades de incrementar la competitividad de las empresas.

En términos de equipamiento, aunque no hay datos a profundidad , sí se puede identificar el uso de internet como un mecanismo de vinculación que potencia el funcionamiento y crecimiento del negocio, por ejemplo, para impulso de ventas, gestión administrativa o para realizar trámites. Aunque al menos ocho de cada 10 pequeñas, medianas y grandes empresas tienen un uso de internet y equipo de cómputo, solamente el 30 % de las microempresas lo tienen. Como consecuencia, solo el 5.61 % de las microempresas realizaron ventas por internet, mientras que esta cifra sube hasta a 34.5 % para las empresas medianas. Por otra parte, solamente 59.5 % de las microempresas cuentan con un sistema contable y su ausencia puede representar un impedimento para la administración de su negocio. Para el resto de las empresas, la cifra está arriba del 90 %.

El aumento de capacidades del personal ocupado permite a una empresa incrementar su competitividad vía la mejora en habilidades y procesos. Para Nuevo León, mientras el 55.85 % de las empresas grandes ofrecen capacitación solamente al personal ocupado, apenas el 26.8 % de las pequeñas y el 4.29 % de las microempresas lo hace (gráfica 26).

Gráfica 26. Porcentaje de unidades económicas por tamaño de empresa y capacitación al personal ocupado, 2019

Fuente: Censos económicos, INEGI, 2019

Además de los factores internos de las empresas, las propias mipymes expresan que hay problemas en el entorno que dificultan su permanencia, siendo el principal la inseguridad pública, seguida por la carga impositiva y, en el caso de las microempresas, la baja demanda de sus bienes (gráfica 27).

Gráfica 27. Porcentaje de unidades económicas por tamaño de empresa y capacitación al personal ocupado en Nuevo León, 2019

Fuente: Censos económicos, INEGI, 2019

Las mipymes tienen el potencial de mejorar las condiciones generales del estado, tanto por el número de empleos que ofrecen, como por el valor agregado que pueden arrojar a la economía estatal y, en consecuencia, a su fortaleza. Para poder alcanzar ese potencial es necesario trabajar tanto con las condiciones internas de estas empresas –capacitación, equipamiento, acceso a financiamiento– como con el entorno social.

Innovación, ciencia y tecnología

El fomento de la ciencia, tecnología e innovación (CTI) puede aportar nuevos mercados en la economía local, generar ventajas competitivas y mejorar la calidad de los productos de forma que se impulsen el crecimiento y la productividad. Además, enfocadas estratégicamente, pueden además ayudar a atender retos de otras de las áreas presentes en este Plan, como son la salud, el medioambiente o la educación.

Una de las maneras de medir los esfuerzos del Estado en materia de ciencia, tecnología e innovación es a través del gasto en este rubro como porcentaje del PIB estatal (PIBE), ya que este se traduce en programas y proyectos para impulsar la innovación en Nuevo León. En 2018, el gasto en CTI en el estado representó el 0.62 % del PIBE (I2T2, 2019). Si bien esto representa el doble del gasto en CTI a nivel nacional, Nuevo León se encuentra por debajo del 2.58 % de los países miembros de la OCDE. Más preocupante es que esta proporción de gasto ha caído un 40 % en la última década (gráfica 28).

Gráfica 28. Gasto en ciencia, tecnología e innovación como % del PIBE, 2011 - 2019

Fuente: Anexo estadístico del 4to Informe de Gobierno de Nuevo León

De acuerdo con información del Gobierno del Estado, estos recursos se destinan principalmente a programas como el de Estímulos a la Innovación, para el Desarrollo de la Industria del Software y la Innovación (Prosoft) y el Fondo Mixto Conacyt–Nuevo León (Fomix), en los cuales también hay inversión federal y privada.

La infraestructura productiva es una herramienta de gran utilidad para el impulso y diversificación de los sectores económicos, así como para la mejora en cada uno de estos. El capital humano es otro instrumento clave tanto para el aprovechamiento de la infraestructura y los demás recursos, como para generar ideas innovadoras tanto en procesos como productos.

En 2017, aunque Nuevo León tiene uno de los números más altos de empresas e instituciones integrantes del Registro Nacional de Instituciones y Empresas Científicas y Tecnológicas (Reniecyt) a nivel nacional, 654, cuando se mide por cada 10,000 patrones o empleadores el estado se ubica en el lugar 19, por debajo de la media nacional (gráfica 29). Esto refleja que aún hay un área de oportunidad importante en cuanto a la creación de entornos que favorezcan e impulsen la innovación.

Gráfica 29. Tasa de empresas en el Reniecyt composición de los integrantes del Reniecyt Nuevo León, entidades seleccionadas para tasa de empresas, 2017

Fuente: Registro de Instituciones y Empresas de Ciencia y Tecnología (RENIECYT), CONACYT, 2017

Por otra parte, en Nuevo León son pocas las empresas e instituciones que con frecuencia realizan actividades de innovación, como la generación o desarrollo de tecnología propia, patentar productos, o vender tecnologías a otras empresas (Esidet, 2017) [9], por lo cual la capacidad creativa en el estado puede incrementarse (gráfica 30).

Gráfica 30. Distribución porcentual de empresas del sector productivo según frecuencia en que realizan actividades de madurez tecnológica, Nuevo León, 2017

Fuente: Esidet 2017, INEGI

A nivel nacional, este problema es común en todas las empresas, sin distinción del tamaño, aunque existe una clara curva en la cual, al iniciar una empresa o cuando ya ha crecido significativamente es cuando más potencial de innovación tiene. Sin embargo, solamente el 10.9 % de las empresas más grandes trabajaron en proyectos de innovación y apenas 6.6 % realizaron proyectos de investigación y desarrollo al interior de la empresa. En el caso de empresas de entre 20 y 50 empleados esta tendencia fue de 6.5 % y 4.3 %, considerablemente menor (gráfica 31).

Gráfica 31. Porcentaje de empresas que innovaron y/o realizaron proyectos de IDT, según tamaño

Fuente: Esidet 2017, INEGI

Por otra parte, destaca el hecho de que a nivel nacional la gran mayoría de los proyectos de innovación en productos o procesos con inserción en el mercado fueron realizados por la empresa sola (71.4 %) y aproximadamente el 10 % de los proyectos de innovación se hicieron junto con centros de investigación, instituciones educativas, o bien, con otras empresas. Por lo tanto, aún hay camino por recorrer en materia de colaboración intersectorial para el impulso de CTI.

En cuanto al nivel de alcance de las innovaciones en productos y procesos, el 25 % fue dirigido al mismo funcionamiento de la empresa, mientras que el 70 % fue a nivel nacional y apenas un 13.3 % tuvo alcance mundial.

En materia de impulso a la CIT, el sector académico es un actor clave, pues, además de impulsar proyectos de investigación, contribuye a la formación de capital humano especializado y con capacidad de innovación en distintos temas. En el ciclo escolar 2018-2019, Nuevo León contaba con 349 instituciones de educación superior, de las cuales 128 son de posgrado (gráfica 32). Esto significa un incremento en la oferta de posgrados de 62 % en 10 años, siendo Nuevo León fue el sexto estado con mayor cantidad de egresados de posgrado en el ciclo 2018-2019, con 5,431, lo que representa el 4.7 % del total nacional (ANUIES, 2019). En consecuencia, el potencial innovador del estado ha venido en aumento, pero requiere ser impulsado.

Gráfica 32. Instituciones de educación superior en Nuevo León, según año, por tipo y nivel, 2008, 2013 y 2019

Fuente: Gobierno del Estado de Nuevo León, 2019

Ahora, del total de personas con un estudio de especialidad, el 81.7 % son de maestría y apenas un 8.5 % de doctorado, principal espacio de estudio para la generación de conocimiento e innovación. Un dato alentador y que contrasta con la mayoría de los indicadores al descomponer por género es que, tanto en personas matriculadas como egresadas, hay casi paridad de género (gráfica 33).

Gráfica 33. Porcentaje de personas matriculadas y egresadas de posgrados en Nuevo León, por nivel y género, 2018-2019

Fuente: ANUIES, 2019

Además de la oferta educativa, las capacidades para la innovación se reflejan también en la participación del estado en el Sistema Nacional de Investigadores (SNI), el principal registro de personas dedicadas a la generación de conocimiento en el país. En 2018 Nuevo León contaba con 0.53 miembros del (SNI) por cada 100,000 PEA, proporción que ha crecido casi cinco veces desde el año 2000 y hoy Nuevo León se coloca por encima de la media nacional (0.49 %), aunque por debajo de otros estados (gráfica 34).

Gráfica 34. Miembros del SNI por cada 100,000 PEA. Tendencia en entidades seleccionadas 2000 - 2018

Fuente: Sistema Nacional de Investigadores (SNI), 2018, Conacyt y Proyecciones de Población de Conapo, 2010-2050

También, en 2019 Nuevo León fue el tercer estado con mayor cantidad de programas en el Padrón Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC) del Conacyt, con 170, por debajo de Ciudad de México y de Jalisco. Sin embargo, al controlar por personas matriculadas en estudios de posgrado [10], Nuevo León tiene una tasa de ocho programas del PNPC por cada 1,000 estudiantes que ingresaron a maestría o doctorado. Resalta San Luis Potosí, que tiene una cuarta parte de la cantidad de matriculados de Nuevo León, pero al comparar la cantidad de programas solo son la mitad, resultando en una tasa de 18 programas (gráfica 35).

Gráfica 35. Tasa de programas del PNPC por cada 1,000 estudiantes matriculados en maestría y doctorado y distribución de programas en Nuevo León, 2019

Fuente: Padrón Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC), Conacyt y ANUIES, 2019

Finalmente, en materia de número de patentes solicitadas, Nuevo León se ubicó en 2017 como la sexta entidad en la tasa por cada millón de habitantes, con 14.51. No obstante, se ha registrado una disminución en la tasa con respecto a años anteriores y ubica al estado por debajo de entidades como la Ciudad de México, Querétaro y Jalisco (gráfica 36)

Gráfica 36. Tasa de patentes solicitadas por cada millón de habitantes, 2006-2017

Fuente: IMPI, 2017 y Proyecciones de población, Conapo 2010-2050

Finalmente, es importante considerar las capacidades de colaboración para la innovación en el estado. En este sentido, en Nuevo León se han desarrollado proyectos e iniciativas para promover la cooperación intersectorial en favor de la innovación, la investigación y el desarrollo tecnológico. Ejemplo de ello es la iniciativa Nuevo León 4.0. En ella participan los sectores privado, público y académico, cada uno aportando desde sus áreas de experiencia y conocimiento para impulsar proyectos de innovación para la industria 4.0. en el estado, la cual incluye tecnologías como robótica, inteligencia artificial, big data, manufactura avanzada, entre otros. A través de esta iniciativa, se han desarrollado proyectos para impulsar el desarrollo tecnológico y la innovación, tales como apoyos a pymes o encuentros interinstitucionales.

Además, en Nuevo León se han definido 12 clústeres en áreas con alta y media alta generación de investigación y desarrollo de ciencia y tecnología. Los clústeres clasificados como de intensidad de Investigación y Desarrollo (I+D) alta son nanotecnología, biotecnología, aeronáutica, servicios médicos y energía. Aquellos identificados como de intensidad media alta son automotriz, electrodomésticos, tecnologías de información y software, multimedia e industrias creativas, logística y transporte, vivienda sustentable y agronegocios. Estos 12 clústeres se estructuran también bajo el modelo de triple hélice (sector público, privado y académico).

Con esto se muestra que el estado tiene un alto potencial en materia de innovación y desarrollo científico y tecnológico. Dado el impacto que tiene la innovación en el crecimiento económico, así como en las capacidades para la solución de problemas públicos, es importante que en el estado se continúen y fortalezcan los esfuerzos para la innovación.

Problema público

Dada la situación actual del estado en materia de desarrollo económico, se identificaron cuatro principales problemas públicos.

En cuanto a desarrollo regional, entre las diferentes regiones urbanas, periurbanas y rurales de Nuevo León se presenta desigualdad económica, social y ambiental, limitando las capacidades de desarrollo de su población.

Las mipymes en Nuevo León, que representan más del 99 % de las empresas del estado y emplean al 55 % de la población, enfrentan obstáculos que limitan su competitividad, rentabilidad y productividad.

Las diferentes oportunidades de empleo y de generación de capital humano en Nuevo León no gozan de las mismas condiciones para lograr la formalidad, calidad y buena remuneración.

Finalmente, en Nuevo León hay una insuficiente capacidad de innovación y desarrollo de ciencia y tecnología.

Aspiración

Nuevo León se distinguirá por garantizar un bienestar económico sostenible y equitativo mediante un clima propicio para la creación, consolidación y crecimiento de negocios, el impulso a la innovación, la generación de empleos formales, de calidad y bien remunerados, y oportunidades de desarrollo para todos sus habitantes.

Objetivos y líneas estratégicas

En materia de desarrollo económico se definieron cuatro objetivos alrededor de los siguientes ejes: desarrollo regional; mipymes; capital humano y empleo; así como innovación, ciencia y tecnología. Para asegurar el cumplimiento de cada uno, se definieron también distintas líneas estratégicas.

En términos del desarrollo económico de las regiones y en línea con el ODS 10 Reducción de las desigualdades, el objetivo es:

Reducir las desigualdades entre regiones del estado.

Para lograrlo, este objetivo cuenta con dos líneas estratégicas:

Impulsar el desarrollo de acuerdo con las particularidades de cada región.

Para consolidar un desarrollo sostenible en todo el estado es imprescindible comprender las particularidades económicas, sociales y ambientales de cada una de las regiones. Esto es relevante tanto en términos de las necesidades como del potencial que ofrece cada una de estas. En este sentido, las estrategias de desarrollo económico del estado deben ir encaminadas a responder a estas particularidades si es que se busca modificar las condiciones de desigualdad, brindar mejores oportunidades a los habitantes de las regiones menos favorecidas y facilitar un entorno propicio para la productividad.

Apoyar los vínculos económicos, sociales y ambientales positivos entre las regiones.

Para lograr el pleno desarrollo económico en las regiones, resulta fundamental considerar los vínculos que tienen entre sí. El transporte de bienes y personas, la provisión de servicios públicos y la infraestructura resultan clave para conectar las regiones a las principales cadenas productivas del estado y potenciar su interacción para fomentar su desarrollo económico.

Para capital humano y empleo, y en línea con el ODS 8 Trabajo decente y crecimiento económico, el objetivo es:

Lograr el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todas las personas, principalmente para los grupos prioritarios.

Para lograrlo, este objetivo cuenta con tres líneas estratégicas:

Proteger los derechos laborales de todas las personas.

Como se mencionó en el diagnóstico, el empleo precario tiene consecuencias negativas sobre la seguridad laboral, estabilidad laboral o suficiencia económica. Por lo tanto, es fundamental que el Estado garantice los derechos laborales de todas las personas y facilite el entorno para que las empresas formalicen a sus empleados y empleadas. Esto dará protección a las personas ante situaciones imprevistas y posibilidad de mejorar su posición laboral en el futuro lo cual puede influir positivamente en la movilidad social.

Facilitar el desarrollo de capacidades y competencias de las personas para el empleo con énfasis en grupos prioritarios.

Para las empresas, es importante contar con personas con conocimientos técnicos y prácticos para los empleos que ofrecen, al tiempo que quienes terminan sus estudios buscan insertarse en el mercado laboral en condiciones favorables. Por lo tanto, es importante que haya una conexión entre la demanda en términos de carreras técnicas y universitarias con el mercado laboral, así como un esfuerzo continuo para desarrollar capacidades y competencias necesarias para el trabajo en las personas económicamente activas.

En particular, resulta relevante analizar las necesidades de los grupos prioritarios, quienes históricamente tienen menos oportunidades y de desarrollo profesional para identificar cómo potenciar su acceso al mercado laboral formal.

Promover las condiciones necesarias en el ecosistema económico para garantizar empleos bien remunerados.

Empleos bien remunerados equivale a mayor bienestar para las personas al poder cumplir con las necesidades básicas individuales y familiares. También significan mayor consumo dentro del estado y, por lo tanto, productividad en otras áreas de la vida económica. Es fundamental contar con un entorno que facilite la creación de negocios y, por lo tanto, de oportunidades laborales bien remuneradas, como base para el desarrollo económico del estado.

En términos de mipymes, también en línea con el ODS 8, el objetivo es:

Fortalecer la competitividad, rentabilidad, productividad y sostenibilidad de las mipymes en Nuevo León.

Para lograrlo, este objetivo cuenta con cuatro líneas estratégicas:

Aumentar las capacidades de gestión y desarrollo institucional en las mipymes.

Para que las mipymes en el estado logren fortalecer su competitividad, rentabilidad y productividad, es necesario que existan capacidades administrativas, de gestión de personal, mejora de procesos, así como de innovación que aseguren no solo su continuidad sino su profesionalización y expansión.

Facilitar la inclusión financiera para las mipymes.

La inclusión financiera de las mipymes implica que tienen una gestión administrativa eficaz, así como el acceso a servicios financieros formales. Una mayor inclusión financiera para las mipymes es fundamental para favorecer su crecimiento y competitividad, pues esto les permitiría invertir en su personal, equipamiento, infraestructura, innovación, y para poder adaptarse a retos futuros.

Promover la integración de las mipymes en las cadenas productivas.

La integración de las mipymes en las cadenas productivas significa que sean proveedoras de empresas más grandes en el estado, lo cual trae consigo beneficios para las empresas en términos de estabilidad y fortalecimiento. Además, puede beneficiar a la economía del estado con beneficios inclusive para la productividad al reducir tiempos de traslado de bienes, por ejemplo.

Al promover esta integración, se incentiva también el desarrollo de capacidades de quienes conforman las empresas por requerir una serie de condiciones de mejora en sus procesos, capacitación y profesionalización, lo cual influye directamente en el aumento de la productividad. Lograr esta integración implica superar retos tanto del lado de las mipymes (mencionadas anteriormente) como de las empresas tractoras (como lo es el pago rápido a proveedores).

Facilitar la apertura y operación de negocios.

La facilidad para abrir un negocio y poder operarlo es un elemento crucial para asegurar que nuevas empresas tienen oportunidad de entrar en el ambiente económico local, lo cual impulsa la innovación y puede llevar a la diversificación de la economía del estado. La noción de facilidad hace referencia tanto a los tiempos de procesamiento de los permisos, como a los costos y lo complejo del proceso de forma que sea sencillo para cualquier persona poder completarlo.

Finalmente, en línea con el ODS 9, Industria, Innovación e Infraestructura, el objetivo en términos de innovación es:

Impulsar la innovación y el emprendimiento para el crecimiento económico y bienestar.

Para lograrlo, este objetivo cuenta con tres líneas estratégicas:

Incrementar y facilitar el acceso a oportunidades y capacidades para la innovación, ciencia y tecnología.

Para impulsar la innovación en el estado es necesario que las personas, empresas e instituciones cuenten con las capacidades y oportunidades adecuadas. Para ello, además de incrementar la inversión pública y privada en CTI; aumentar la infraestructura y el financiamiento a proyectos de innovación es importante que estos sean accesibles y asequibles para garantizar un acceso equitativo.

Impulsar sectores con altos niveles de innovación y desarrollo científico y tecnológico.

Es necesario que los esfuerzos por impulsar la innovación y desarrollo científico y tecnológico se realicen de manera estratégica, impulsando principalmente aquellos con alto potencial para innovar, fomentar un crecimiento equitativo y sostenible, y mejorar el bienestar de las personas.

Promover la generación de capital humano con enfoque en innovación, ciencia y tecnología.

El principal motor para la innovación y el emprendimiento, más allá de la infraestructura y los recursos económicos, son las personas. Es por ello que es importante que todas cuenten con oportunidades accesibles para una formación con enfoque en innovación, ciencia y tecnología, en distintas áreas y niveles.

Notas al pie

[1] Este tema se aborda con mayor detalle en el capítulo de Desarrollo Social

[2]Entendemos por informalidad laboral aquella población ocupada que es laboralmente vulnerable por la naturaleza de la unidad económica para la que trabaja y cuyo vínculo o dependencia laboral no es reconocido por su fuente de trabajo (INEGI).

[3] Ver detalle en capítulo de Desarrollo Social

[4]Esta sección utiliza como fuente principal los Censos Económicos 2014 y 2019 del INEGI. De ser una cifra obtenida de otra fuente, se hará notar.

[5] El valor de todos los bienes y servicios producidos

[6] El valor que se añade durante el proceso de trabajo

[7] El valor de los activos fijos comprados por la unidad económica menos el valor de ventas de activos fijos

[8] Censos Económicos 2019, INEGI

[9] La Encuesta Sobre Investigación y Desarrollo Tecnológico (Esidet) 2017, elaborada por el INEGI se aplicó a empresas del sector productivo con más de 20 empleados y a instituciones de educación superior, privado no lucrativo y de Gobierno.

[10] Sin contar especialidad

Referencias bibliográficas

Gaxiola, S.C. (2013). “Análisis comparativo de la precariedad laboral en las tres principales metrópolis mexicanas para el 2010”. Revista de la Facultad de Ciencias Económicas, 1, 131-146.

OECD (2020). Inclusive growth. Disponible en https://www.oecd.org/inclusive-growth/

OCDE(2010). “SMEs, Entrepreneurship and Innovation”, OECD Studies on SMEs and Entrepreneurship, OECD Publishing, Paris, https://0-doi-org.biblioteca-ils.tec.mx/10.1787/9789264080355-en.

OCDE (s.f.). Regional Development Policy. Consultado el 22 de septiembre de 2020. Obtenido de: https://www.oecd.org/regional/regionaldevelopment.htm

Comments
14
RL
Roy Lavcevic: Un problema es el GAP entre los que se quedan en secundaria o prepa y educación superior… es aspiracional la educación superior, pero hay una alta demanda no cubierta en necesidades técnicas, que son bien remuneradas. Falta una política que impulse a los jovenes a estudiar carreras técnicas, y no ver que necesariamente la carrera profesional garantiza un mejor empleo (estamos saturados de lic. que luego no ejercen su carrera o ganan menos que un buen técnico)
RL
Roy Lavcevic: cabe señalar que el salario promedio es mas alto en manufactura vs otros sectores, dado que los servicios (terciario) que tenemos no necesariamente son de alto valor agregado…
SC
Salvador Castillo Lucio: Dentro del eje “Reducir las Desigualdades de las Regiones” que se analiza y determina como uno de los 4 ejes y objetivos dentro de este apartado de Desarrollo Económico.   Es importante analizar la problemática y potencial a desarrollar en cada una de las regiones.  Y hablando de las regiones fuera del área metropolitana, es decir del territorio rural, la principal actividad desarrollada descansa en la actividad agropecuaria. En ese sentido, una de las mesas de diálogo que el Consejo NL organizó para la actualización del Plan Estratégico 2030 fue para el tema de Desarrollo Regional, donde la Secretaría de Desarrollo Agropecuario planteo la problemática del sector y principales acciones desarrolladas en el campo; resaltando que en los últimos años se logró recuperar el crecimiento del PIB agropecuario al pasar de un -7.2% en 2015 a 9.5% en 2019.   Nos preocupa y lamentamos por parte de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, que no se haya considerado la problemática expuesta en mesas de trabajo   No obstante, como se mencionó en ese FORO existen importantes retos para el desarrollo de la actividad primaria en el estado. En términos generales, la problemática de este sector, que habría que detallarse por región, desde un punto de vista socio-económico se origina por una baja productividad y competitividad de la actividad primaria causada por bajos niveles de tecnificación, incipiente transferencia tecnológica, falta de asistencia técnica, una baja integración productiva, insuficiente financiamiento de proyectos, baja administración de riesgos, bajo valor agregado, baja diversificación de mercados y por encarecimiento de insumos; afectándose la rentabilidad de las actividades primarias.   Asimismo, la escasez de oportunidades de desarrollo e ingresos en el medio rural, ocasiona la emigración de la población principalmente joven lo que está envejeciendo el campo, provocando vulnerabilidad y pobreza en las regiones rurales del estado.   Y desde el punto de vista ambiental, el campo presenta una degradación de los recursos naturales derivada de un aprovechamiento irracional de los mismos, lo que ha ocasionado que la entidad presente acuíferos sobre-expoltados, infraestructura hidráulica deficiente, una erosión eólica, hídrica y química importante del territorio, desforestación, sobrepastoreo en la superficie ganadera y efectos adversos por el cambio climático; produciendo el deterioro de acuíferos, suelo y vegetación. Por lo que en la actual gestión este rubro ha sido uno de los temas en que más se ha trabajado para detener y revertir el daño ambiental, lo cual repercute directamente en la productividad y sostenibilidad del sector primario.   Por toda esta problemática, la actual Administración Estatal ha implementado políticas y canalizado recursos para modernizar integralmente a las unidades productivas primarias. Alineando el sector a lo que demanda el mercado, priorizando el impulso de las cadenas con mayor potencial, favoreciendo proyectos para el uso eficiente del agua, suelo y vegetación, estableciendo como eje clave la asistencia técnica, capacitación y transferencia tecnológica y poniendo a disposición de los productores herramientas tecnológicas que les permitan hacer más eficientes sus aprovechamientos.   Destacando el desarrollo de proyectos sociales en el sur del Estado que son ejemplo a nivel nacional por su organización y rentabilidad, que dan empleos directos e indirectos a más de 3,000 familias en una de las zonas más vulnerables del estado.
RL
Roy Lavcevic: sobre sale el crecimiento en particular el de fabricación de equipo de autotransporte
RL
Roy Lavcevic: es por la relación de tamaño de empresa, la mayoría de las grandes son manufactura… que a la ves es un sector que ocupa una inversión importante de capital por trabajador… los servicios (en su mayoría) son de baja productividad, por su naturaleza…
RL
Roy Lavcevic: considero que la alta concentración en el AMM no es mejor bienestar… eso es tierra mas cara (vivienda) mayor costo/tiempo de movilidad… carencia de servicios básicos en la periferia, etc… no hay un plan de desarrollo, planeación de infraestructura, etc para impulsar otras regiones que generen nuevos polos para el crecimiento productivo, por eso la concrentración en el AMM… se debe desarrollar linares, montemorelos y su periferia…
RL
Roy Lavcevic: en la intro menciona 3 ejes y ahora señalan 4
RL
Roy Lavcevic: creo que son temas algo separados la “innovación” y “emprendimiento”… pero sobre todo creo que tiene mayor relevancia/preponderancia la “Ciencia y Tecnología”… y dentro de esta puede encajar los temas de innovación y emprendimiento (relacionados a C&T)…
RL
Roy Lavcevic: se ha generalizado el termino mipymes y/o pymes, pero hay un abismo de diferencia, entre tamaño, capacidades, problemática, etc. de una micro y una mediana empresa… valdría la penda empezar a desagregar estos extremos por que no requieren las mismas políticas, soluciones etc. una micro puede ser un “changarro” de la esquina…. y una mediana tiene +250 empleados… no podemos “empaquetarlos” en una misma bolsa….
RL
Roy Lavcevic: parte del comentanrio anterior, se requiere incluir el tema de infraestructura para el desarrollo productivo, y así perfilar un crecimiento regional (fuera del AMM)
RL
Roy Lavcevic: evaluar el agregar un eje relacionado con “infraestructura para el sector productivo”… el crecimiento de la manchar urbana a generado grandes rezagos en la infraestructura, para que el sector productivo siga creciendo se requiere vialidades, servicios básicos, conectividad etc. En la actualidad zonas de la periferia no tienen buena infraestructura, encarece la tierra las zonas ya saturadas industrialmente, la cual solo grandes empresas pueden costear, dificultando a la pequeña y mediana. Se deben detonar zonas alternar al AMM, como linares, donde falta infraestructura como gas para hacer funcionales parques industriales, y así también detonando desarrollo en otras zonas fuera del AMM… también infraestructura carretera, ej carr la gloria Colombia para aprovechar el puente, mejorar la logística… etc… hay muchas necesidades y proyectos que se requieren sino el sector productivo se verá limitado su crecimiento
Manuel Farías Martínez: El Plan Estratégico 2030 de Nuevo León debería aportar una visión para el desarrollo de las estrategias para cada región, basada en sus particularidades. En ese sentido para la Región del Norte del Estado se deben considerar dos fortalezas: La Presa Venustiano Carranza - Distrito de Riego Don Martín. El Puente Internacional Solidaridad Colombia y el Centro de Facilidades para el Comercio Internacional. Ambas fortalezas están actualmente severamente desaprovechadas. En particular me refiero al Puente Colombia, que inicialmente se proyectó para ser un centro logístico, un polo de desarrollo complementario a la ciudad de Monterrey en la frontera con EEUU; por razones tanto endógenas como exógenas esto no ha sucedido. El potencial sigue ahí, esperando un plan de acción decisivo y eficaz que comprometa a los actores principales para aprovecharse. Mientras, otras ciudades en la frontera con EEUU de los estados de Tamaulipas y Coahuila sí han logrado capitalizar más el dinamismo económico de la relación comercial entre México y Estados Unidos para crear empleos y desarrollo económico en sus estados. Me parece que el Plan Estratégico 2030 de Nuevo León sería la gran oportunidad para establecer una visión para el desarrollo de cada región del Estado.
Manuel Farías Martínez: El clúster de Transporte y Logística por razones desconocidas no está operando desde hace al menos dos años, esto es grave porque la logística es esencial para todas las actividades económicas y además en el Estado hay muchas empresas dedicadas a Logística y Transporte. Debe de ser una prioridad reactivar este cluster.
GL
Genaro Leal: Sería conveniente revisar las cifras del IMSS en Nuevo León, pues en la entidad tenemos 1,600,000 trabajadores asegurados que a su vez en lo que corresponde a servicios de salud, benefician a sus familias, por lo que se estima que al rededor del 80% de la población tiene acceso a los servicio de salud.